Otra vez a la carga contra el coste del pago en pensiones
Con motivo del pago de pensiones, estos días se vuelve a la carga desde ciertas plataformas de opinión, levantando el grito por el alto coste que representa para las arcas públicas el hecho de que los hoy pensionistas cobremos nuestras pensiones: ni una palabra a mencionar que se trata de un sistema de reparto y solidaridad y que si hoy tenemos derecho a pensión, es porque durante nuestra vida laboral cotizamos desde edades muy tempranas para que pudiesen cobrar quienes entonces eran pensionista.
No está en mi mano ni conocimiento, el opinar si el sistema es o no sostenible sin reformas, "doctores tiene la iglesia", lo que me llama la atención es que se vuelva a la carga con tanta insistencia en reparar el alto coste en pensiones, mientras no se dice ni mu y se mira para otra parte, respecto de otros costosísimos gastos, como puede ser el lujo de un Parlamento con quinientos sueldazos entre los componentes de Congreso y Senado; menos aún, se critica el, en mi opinión, despilfarro de permitirnos diecisiete parlamentos autonómico emulando al parlamento central, para al final acabar la mitad de las veces en el consabido "y tú más" sin resolver en absoluto ninguno de nuestros múltiples problemas. Si esto no es el "ver la paja en ojo ajeno e ignorar la viga en ojo propio", que vuelva al mundo el que se nos dice que acuñó la frase, a ver si más de un arribista al pesebre que en ciertos casos representa la política, se dan cuenta de que: "Nun ye igual predicar que dar trigo". Conclusión: si hay que dar un revolcón a todo este sistema que tenemos, empiecen por el gran montón, y no por el montonín.
A más de un arribista pesebrero, que seguro que los hay metidos en política, quisiera ver yo qué dirían si les hicieran abandonar la escuela hoy, tal como nos pasaba entonces, a los catorce años de edad y ponernos a trabajar en labores impropias para un niño, para ahora tener que soportar que casi se nos considere culpables de llevar al país a la ruina por cobrar una pensión pública, que, por cierto, está años luz por debajo de lo que ellos cobran por, en mi opinión, más de uno, aparentar que resuelven cosas en política.
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