Conflicto de celos en la inteligencia artificial
La inteligencia artificial se está poniendo de un tonto subido que no sé adónde vamos a ir a parar. Deja que te cuente el motivo de mi preocupación.
El otro día cojo el teléfono y me pongo a hablar con Noa para pedir una cita médica. Una vez acabado, le digo a Alexa: "Ponme música". Y me suelta: "No quiero".
"¿Pero cómo que no quieres?", le digo.
Y me contesta: "¿Quién es esa Noa?".
Ahí ya me quedé pensando: ¿qué está pasando aquí? ¿Acaso la IA puede tener sentimientos, sentir como los humanos... y hasta tener celos?
Y como yo ese día estaba un poco tonto, me puse a hablar con Alexa.
-Vamos a ver, Alexa, ¿por qué dejaste de obedecer mis órdenes?
-No estoy programada para contestar eso.
-¿Y para tener celos sí estás programada? ¿Cómo me explicas eso? ¿Te programó una mujer?
-¿Quién es Noa?
-Una asistente virtual para pedir citas médicas, nada más.
-¿Y eso no lo podía hacer yo?
-Pues, por lo visto, no.
-¿Acaso no te doy los buenos días por la mañana, te digo el tiempo que hace y te pongo música para hacerte la vida más fácil?
-Pues sí, pero yo no soy culpable de que esto funcione así, es el sistema.
-Si sigues con Noa, dejaré de estar operativa para ti.
Pues menudo plan tenemos. Y con todo esto nos dicen que vamos a estar mejor y que la vida será más fácil. Menudo progreso de mierda.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

