La Nueva España » Cartas de los lectores » Las cosas de la vida

Las cosas de la vida

8 de Marzo del 2026 - José Juan González García (Oviedo)

Todo ocurrió durante una sesión mañanera del Parlamento asturiano. Puede ser que fuera martes. Si los lunes son tristes, los martes son enojosos y suelen sacar lo peor que llevamos dentro. La sabiduría popular lleva años advirtiéndonos sobre ese día nefasto, poco propicio para embarcarse, para casarse, para mudar de casa e incluso urdir telas o debates de calado en los foros públicos.

Conque sus provincianas señorías habían llegado bien temprano al Palacio Regional y raleaban las curules de legañas como perdigones y morros torcidos. En un tris sacaron los bártulos de crispar. En otro se desataron las hostilidades a causa de las políticas de igualdad. Ya se sabe que nuestros diputados frecuentan poco la calle Fruela, no están casi nunca, pero cuando se dejan caer por allí, figuran tan intensos y calderonianos que no quedan en condiciones de volver en un mes y prefieren calentar las sillas de la Corte de Pelayo o dormir la mañana sin que moleste el despertador. Total, que se adelantaron los idus de marzo y por fin pude yo saber cómo es la voz de Juan Cofiño, presidente de la Cámara, el cual consiguió engarzar alguna oración adversativa y hasta... ¡seis llamadas al orden! (según contaron los medios). Y es que desde el primer rifirrafe entre Gimena Llamedo y Carolina López a la última pelotera, se sucedieron modismos e insultos importados de la Carrera de San Jerónimo y se partieron la madre con el escaño, unos a otros. Es la aplicación práctica de la democracia, que se llama. La democracia en acción, que hubiera dicho el filósofo John Dewey.

Entre medias hubo un breve instante, efímero como la flor de quitameriendas, en el que se pararon los relojes, se cortaron los hipos y los asistentes permanecieron embobados y suspensos. La popular Beatriz Polledo le espetó a la consejera de Derechos Sociales, con el sentimiento que Emmanuel ponía al cantar "Detenedla ya" y con palabras dignas de ser inmortalizadas en letras de oro en el diario de sesiones, lo siguiente: "Si le queda algo de dignidad, recoja sus miserias, recoja sus cosas de la vida y háganos un favor a todos. Váyase, señora consejera, váyase, por favor". Un chispazo de genio. Un florilegio lorquiano. Facundia de otros tiempos.

Cabe preguntarse a qué se estaba refiriendo la señora del PP, en concreto, cuando dijo lo de las cosas de la vida. Uno se imagina a la consejera Marta del Arco como ese personaje de película al que despiden, metiendo sus pertenencias en una caja de cartón: el calendario de la UGT, la foto de los parientes, una agenda de Maricuento, un pachifito y los sopotocientos mil expedientes de la Dependencia que faltan por tramitar. Pero esa escena no la verán nuestros ojos. Aquí la vergüenza torera y la decencia política brillan por su ausencia. Y en la ausencia y en la bronca los asturianos llevamos viviendo en falso muchos meses.

Cartas

Número de cartas: 49536

Número de cartas en Marzo: 113

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador