Luces y sombras en el sistema público de salud del Principado de Asturias
Doy gracias a la ciudadanía que en el pasado luchó por tener un sistema sanitario público que a día de hoy es "cuasi" universal.
En Asturias tenemos la suerte de tener un sistema que tiene la capacidad de atender en el ámbito de la salud a la mayor parte de la población que reside en nuestra comunidad. En las últimas semanas viví en carne propia dos caras de este sistema que paso a narrar.
Por una parte, una persona de mi entorno familiar tuvo una hemorragia cerebral y el sistema funcionó de una manera ejemplar tanto en el HUCA como en el Hospital Monte Naranco.
En la Unidad de Ictus del HUCA, a pesar de la sobrecarga que se aprecia, la atención profesional y humana solo pueden calificarse de sobresalientes. La atención hacia la paciente y la información permanente que se transmitía a los familiares hicieron que el proceso se viviera con calma y confianza.
Posteriormente, la paciente fue trasladada al Hospital Monte Naranco y el nivel de profesionalidad y empatía de los profesionales fue óptimo. Situada como observadora, no tengo por menos que decir que experimentaba una gran admiración por el trabajo que ahí se desarrollaba a todos los niveles, repito, profesional y humano, suponiendo que ambos aspectos se puedan separar, que solo a efectos de mayor claridad de exposición, separo.
Y ahora paso a narrar una experiencia en primera persona que tiene que ver con las "famosas listas de espera", que ya son una especie de monstruo de las que se habla y se habla pero no hay manera de resolver de una manera adecuada.
Ante la aparición de una tumoración en el cuello, se me prescribe un TAC, y cuál no será mi sorpresa cuando recibo una notificación para la realización del mismo para un año después de la consulta con el especialista.
Teniendo en cuenta que hay alguna posibilidad de que esta tumoración sea maligna, un año de espera para el diagnóstico es un disparate inaceptable.
Estos pequeños grandes detalles hacen que "quien pueda" recurra a la privada, y así es como poco a poco nuestro sistema público de salud se puede ir al traste, empujándolo paulatinamente, y puede que dentro de unos años nos encontremos en la misma situación que los habitantes de EE UU, para los cuales tener una enfermedad grave es la primera causa de ruina puesto que lo primero que haces cuando tienes que acudir a un centro de salud allí es sacar la cartera.
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