Normalizar la muerte, abandonar la vida
Normalizamos la muerte.
Y luego nos sorprendemos.
Aborto sin límites.
Eutanasia casi a la carta.
Decisiones sin vuelta atrás... cada vez más fáciles.
¿De verdad creemos que esto no tiene consecuencias?
Mientras tanto, más de 11 personas al día se quitan la vida en España.
Pero muchos no quieren morir: quieren dejar de sufrir.
Y lo que encuentran, demasiadas veces, no es apoyo... es abandono.
Hablamos de libertad.
Pero, ¿qué libertad hay cuando alguien se siente solo, roto o sin salida?
La vida es dura, sí.
Pero una sociedad sana no elimina al que sufre: lo acompaña.
Antes se luchaba por vivir.
Ahora empezamos a justificar dejar de hacerlo.
Profesionales que juraron salvar vidas... aceptando rendirse cuando aún hay camino.
¿Progreso?
¿O cansancio moral disfrazado de compasión?
Una sociedad que abandona a los débiles -al que aún no ha nacido, al enfermo, al anciano- no avanza: se descompone.
Y lo peor es que lo sabemos.
Pero miramos hacia otro lado.
Hasta que nos toca.
Y ese día, esperamos la ayuda que no fuimos capaces de dar.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

