El aullido de una vida de trabajo: no regalemos el futuro
Me llamo Miguel, o Juan, o cualquier nombre de esos que llenan las nóminas de este país desde hace décadas. Tengo 64 años y mi historia es la de muchos: empecé a doblar el lomo a los 14, cuando el mundo era otro y los derechos no eran regalos, sino conquistas que se arrancaban con sudor y mucha valentía.
He pasado mi vida en asambleas, en conflictos laborales y en la calle, convencido de que cada mejora en nuestra jubilación, cada hospital público y cada escuela digna eran tesoros sagrados. Mis abuelos lucharon para que nosotros no viviéramos en la miseria, y nosotros luchamos para que nuestros hijos vivieran con dignidad. Sin embargo, hoy siento un nudo en la garganta. Me duele el alma ver cómo nos estamos cargando ese legado por puro descuido.
Asisto con estupor al avance de la derecha y la extrema derecha. Pero lo que más me duele no es su discurso, sino nuestro silencio. Me indigna ver cómo los currantes, los que sabemos lo que cuesta ganar un jornal, permitimos que esto ocurra. Llega el domingo de elecciones y parece que nos da igual. Preferimos la romería del pueblo, la terraza o el sofá, antes que dedicar diez minutos a depositar un sobre que proteja nuestra sanidad y nuestro futuro.
Ese absentismo es el alimento de quienes quieren desmantelar lo que tanto nos costó construir. Si no votamos, estamos dejando que otros decidan por nosotros, y esos "otros" no suelen tener nuestras manos callosas ni nuestras preocupaciones de llegar a fin de mes.
Cuando vuelvan a abrirse las urnas, les pido un favor: no voten por ustedes si están cansados o desencantados. Voten por sus hijos. Voten por sus nietas, que heredarán el país que nosotros dejemos en la urna. No permitamos que el bienestar de un siglo se pierda en una tarde de domingo por preferir una fiesta a un derecho.
La democracia no es solo ir a votar; es evitar que nos devuelvan al pasado. Por la memoria de nuestros padres y por el futuro de nuestros nietos: despertemos antes de que el aullido sea de puro arrepentimiento.
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