La Nueva España » Cartas de los lectores » Banalidad monumental

Banalidad monumental

9 de Mayo del 2026 - Carlos Muñiz Cueto (Gijón)

Me siento impelido a analizar comentarios hechos respecto al retiro del monumento del Colegio de la Inmaculada.

En referencia a una ley de 2024 y a un bombardeo de 1936: «No es sectarismo, lo que hacemos es cumplir la ley. La carga ideológica no está en la retirada de un monumento contrario a la ley, está en quienes defienden que siga lo que es un homenaje a unos golpistas que mandaron bombardear Gijón». ¿Qué diría Hannah Arendt de este comentario? Ella argumentó que el mal no siempre emana de la maldad intrínseca, sino de burócratas que obedecen órdenes y leyes de ellos mismos, sin pasar por el tamiz del pensamiento crítico, significando la banalidad del mal.

En referencia a razones artísticas y arquitectónicas: «No existen razones artísticas ni arquitectónicas para conservarlo y su significado no puede neutralizarse con placas ni reinterpretaciones». ¿Una cruz y unos ángeles no pueden neutralizarse y conmemorar algo distinto por estar hechas por artistas o arquitectos de aquella época? No obstante, intentaré ser neutral con la propuesta de dedicarlo: «Al dolor de las madres que perdieron a sus hijos en guerra». Convirtiéndolo así en un monumento antibelicista: al fin y al cabo la Inmaculada fue la madre de Cristo.

Las políticas destructivas que se amparan en leyes actuales deben comprender que la sangre vertida no tiene color político, o que, frente al dolor de una madre o el silencio de una tumba, todas las etiquetas en litigio son banalidades monumentales; a pesar de la ironía macabra de los que no creen en que «la muerte nos iguale a todos», por creer que detrás se oculta la desigualdad anterior en la vida, y que por ello defienden la imposibilidad de cualquier posición neutral que salvaría el monumento realizado por Manuel Álvarez Laviada con la colaboración del arquitecto Luis Moya Blanco. De Luis Moya Blanco es también la gran obra arquitectónica de la Universidad Laboral de Gijón, que se dejó abandonada como si no existiesen razones artísticas y arquitectónicas para conservarla cambiando su significado con placas y reinterpretaciones como: Facultad Jovellanos; CIFP La Laboral; Escuela Superior de Arte Dramático; Conservatorio Profesional de Música y Danza; LABoral Centro de Arte y Creación Industrial... Como ven, la Universidad Laboral empieza ahora a mostrarse y descubrirse como un bien social para la democracia.

No, no se signifiquen ahora, solo piensen qué se puede hacer con obras artísticas y arquitectónicas monumentales.

Cartas

Número de cartas: 49865

Número de cartas en Mayo: 79

Tribunas

Número de tribunas: 2200

Número de tribunas en Mayo: 4

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador