La simiocracia española: Homo Hispanicus visto desde fuera
Hace tan solo unos días, mientras leía "El viaje de la Humanidad" del señor Oded Galor, Spotify interrumpió la calma con Scream, de Michael y Janet Jackson. En ese cruce entre evolución y espectáculo de danza intergaláctico surgió una pregunta: ¿Qué verían los extraterrestres si observaran España desde suficiente distancia?
No verían instituciones. Verían comportamiento.
Probablemente clasificarían a sus habitantes como una subespecie singular: el Homo hispanicus, un primate social altamente evolucionado e involucionado a la vez, capaz de desarrollar inteligencia artificial y complejos sistemas legales mientras conserva antiguos impulsos tribales.
A este ecosistema lo llamo "simiocracia".
En su centro identificarían a Pedro Sánchez como alfa adaptativo. Su ventaja no sería la coherencia, ni la fuerza bruta; sino la plasticidad, una habilidad adaptativa para modificar posiciones, alianzas y narrativas sin perder centralidad.
A su alrededor, familiares, aliados y colaboradores adquirirían relevancia simbólica y ciertos privilegios simplemente por proximidad al poder.
José Luis Rodríguez Zapatero aparecería como un alfa fósil funcional; que aunque no lidera la manada, sí que sigue teniendo gran influencia sobre ella en la toma de decisiones y muchas veces la usa para su propio beneficio. El PSOE sería una estructura especializada en supervivencia histórica. La oposición desempeñaría el papel de tribu rival permanente. Los medios actuarían como sistema nervioso colectivo. Y la sociedad española exhibiría el rasgo más característico del Homo hispanicus: criticar los comportamientos que reproduce.
Los extraterrestres concluirían que la simiocracia no desaparecerá. Cambiarán los líderes, los relatos y las tecnologías, pero persistirá el mismo patrón ancestral: adaptar continuamente la narrativa para evitar modificar demasiado la estructura.
España no parecería un sistema político.
Parecería una especie.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

