"El Ruso" y el despotismo socialista
Recientemente ha vuelto a la actualidad el caso del músico Azagra, conocido como "el Ruso", que ha trascendido a la opinión pública a raíz de su intento de incorporación, presuntamente fraudulento, a la Diputación de Badajoz mediante un puesto que está siendo objeto de un mediático proceso judicial.
Según se ha publicado, obtuvo en 2009 el título de Dirección de Orquesta, especialidad de Dirección de Ópera y Orquesta Sinfónica, en el Conservatorio Estatal N. A. Rimsky-Korsakov de San Petersburgo. Dicho título fue homologado por el Ministerio de Educación en noviembre de 2010 con tan solo una fotocopia y una traducción jurada. Llama la atención la rapidez (tan solo dos semanas) con la que se tramitó dicho expediente en comparación con otros procedimientos administrativos similares y sin compulsar, circunstancia que ha suscitado fundadas sospechas para cualquiera que haya tenido que realizar un acto administrativo similar.
Pese a la notoriedad del personaje, su reconocimiento público parece estar más vinculado a la polémica generada en torno a su contratación que a su trayectoria/obra artística conocida, que se reduce a una danza "las chirimoyas" y no precisamente por su calidad musical sino por el esperpento de la historia que rodea al caso y casi, diría yo, en términos de ridiculización.
La historia es de plena actualidad y bien conocida por la ciudadanía, sin embargo, es preciso que la ciudadanía conozca la existencia de las víctimas que acaban injustamente "quedando por el camino" como es el caso de otra aspirante a la misma plaza, doña Cristina de Frutos, que quedó excluida de sus expectativas profesionales e ilusiones puestas en aquel proceso, a pesar de que reunía méritos suficientes o incluso superiores para competir en igualdad de condiciones.
Este no es un caso aislado. En Asturias, cuna del más sectario y excluyente socialismo, en el Conservatorio Profesional de Música de Langreo, dependiente de la Mancomunidad del Valle del Nalón, se desarrolló entre 2011 y 2017 un largo proceso selectivo para cubrir varias plazas de distintas especialidades musicales. A lo largo de esos seis años se produjeron varias reclamaciones y recursos en la especialidad de Flauta Travesera que dieron lugar a suspensiones y procedimientos judiciales antes de la resolución definitiva del concurso-oposición. Como resultado, la opositora "oficial" del Conservatorio y de la Mancomunidad obtuvo injustamente su codiciada plaza. Es necesario señalar que los opositores del resto de las especialidades asumieron el "paripé" y no presentaron resistencia alguna.
Más allá de los resultados concretos, estos episodios alimentan la percepción, cada vez más extendida entre la ciudadanía, de que los principios de mérito, capacidad e igualdad de oportunidades, tan presentes como ignorados en nuestra Constitución, no siempre se aplican con la transparencia exigible en el acceso al empleo público. Cuando esa confianza se deteriora, se resiente también la credibilidad de las instituciones y, por ello, resulta fundamental que los procesos selectivos sean transparentes, rigurosos y plenamente fiscalizables. Solo así podrá garantizarse que los ciudadanos perciban que las oportunidades son realmente iguales para todos, tal y como proclaman los principios constitucionales que deben regir en la administración pública.
Y por ello, a los ciudadanos solo les queda el recurso de denunciar legítima y públicamente estos abusos, para que puedan llegar a conocer toda la verdad y reflexionar sobre las competencias de sus privilegiados profesores.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

