El antónimo de voluntad
Repeler, perder, fallar.
Nací en el año 1990, mi generación creo que recuerda a la perfección la primera vez que se hizo el DNI. Hacer la foto, faltar al colegio, que te den tu documento, solo tuyo, ya de "mayor".
Ayer fui a la oficina de expedición de DNI y pasaporte de Luarca, aun siendo de Gijón, a hacer el trámite con mis dos hijos de 2 y 4 años respectivamente, junto a mi pareja.
Fuimos hasta Luarca porque era la única oficina de Asturias con cita y nos urgía hacer el DNI para poder solicitar una ayuda a la infancia. Previo al trámite fuimos a la Policía Nacional del Coto, donde muy amablemente nos entregaron un papel con todos los documentos necesarios para el trámite. Los recopilamos en un día gracias a la voluntad de servicio de todos los técnicos que nos fuimos encontrando en nuestra ciudad.
Como si de una aventura excepcional se tratase, preparamos petate para todo el día, la idea era aprovechar el viaje para enseñarles a los niños Luarca, Busto y alguna playa.
Salimos con tiempo, pudimos jugar en el parque, tomar un café y pasar una mañana agradable. La cita era a las 13:12. Llegamos a la oficina, estaba vacía.
Nos atiende un señor y nos pide la documentación. Comenzamos a sacar papeles...al ver el primer papel (padrón municipal de mis hijos), nos dan la vuelta.
Sale a escena una señora que sin explicación, con poca voluntad de servicio nos remite a un corcho en el que hay un email de nomativa@policia.es en contestación a otro correo que envía la señora en cuestión. Ambas direcciones a la vista y públicas. En el famoso correo se dice que no darán validez a padrones colectivos, es decir que estuviésemos el padre, la madre y los dos niños. Necesitaban un padrón individual de mi hijo de 2 años y otro del de 4, por ley de protección de datos. Le explico que en Gijón nos habían dicho que con eso suficiente, ella dice, si allí lo hacen mal, no es mi problema. Le rogamos que es la única cita disponible, que le hacíamos un documento para tratar nuestros datos (padre y madre). Cabe recalcar que esos datos, nuestra dirección, ya aparece en nuestros DNI, por lo que no es una información nueva a tratar.
Desde la incredulidad llamamos al CMI el Coto, donde nos habían dado el padrón y nos confirman que en Gijón se hace con padrón colectivo y que no están autorizados a dar un padrón individual de un menor. Ponemos a ambos técnicos en altavoz y la señora nos dice que le da igual y se va (Rebusca durante media hora padrones individuales de Gijón que no encuentra).
Gracias a la ayuda de una buena amiga con muchos contactos, conseguimos a las 13:55 el padrón de los niños que nos mandan por whatsapp. Entramos corriendo, se lo decimos y nos dice, da igual, lo quiero en papel que lo tengo que escanear. Es importante recordar en este punto que tiene en el corcho su email público, el cual podría haber utilizado para enviar la documentación.
Nos dice: hay una copistería, probad si sigue abierta.
Mi pareja corre, yo me quedo con los niños que no entienden nada y tienen hambre. Al cabo de 3 minutos mi pareja llega sin papeles pero, gracias a la gran voluntad de servicio de la Policía Local de Luarca, conseguimos imprimirlo y llevarlo a las 14:10.
Entregamos toda la documentación al primer señor que está en ese momento jugando al solitario en su teléfono personal. La señora le mira los papeles y lo primero que dice es que no valen, desde una aparente maldad. El compañero le dice, sí vale, es correcto. Ella se retira ya que se había equivocado.
Pero... la aplicación que hace los DNI no funciona.
Espero en silencio. Nadie me mira, me habla, me indica. La señora empieza a llamar por teléfono a lo que parece el servicio informático para saber cómo cerrar con la aplicación parada. No hay ninguna intención de ayudarnos, de darnos alternativa. Llevábamos allí más de una hora.
Finalmente a las 14:25 el señor me dice, aunque la aplicación funcione ahora, ya no te lo hago porque es mi hora de marchar.
Agotada, sin ganas de discutir y con los niños hambrientos, bajamos los brazos y entendemos que no hay nada que hacer.
Nos marchamos, sabiendo que no hay más citas, que tenemos una semana para no perder la ayuda y que en Luarca la voluntad de servicio a los demás es inexistente.
Sistema que pierde, falla.
¿Por qué?
Soy trabajadora de la escuela pública y no logro entender la falta de empatía, la incapacidad de resolver problemas ye ineptitud de esas personas.
En nuestra familia enseñamos a nuestros hijos a quedarse con los positivo. Fuimos a Busto a por unos pasteles y a la playa.
La reflexión con la que me quedo en con la de mi hijo de 4 años que dijo:
¿Por qué esa señora fue desagradable?¿Qué le pasa?
Bendita inocencia.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

