Cuando se desmonta lo que funciona
Hay proyectos que no se construyen con ladrillos, sino con años de dedicación, confianza y cuidados. Las escuelas infantiles son uno de ellos. Detrás de cada puerta que se abre cada mañana hay equipos que conocen a las familias, acompañan a los niños en sus primeros descubrimientos y sostienen una red educativa que ha costado décadas consolidar.
Hoy ese proyecto corre el riesgo de quebrarse. No porque haya fracasado, sino porque quienes deberían protegerlo parecen empeñados en sustituir el diálogo por decisiones unilaterales. En lugar de tender puentes con las directoras que durante años hemos levantado y defendido el primer ciclo de Educación Infantil, se buscan fórmulas para apartarnos de nuestros puestos, sin valorar el enorme coste humano y educativo que ello tendrá.
Especialmente preocupante resulta la publicación de plazas que permanecen ocupadas por directoras cuyo cese no se ha producido. Es difícil conciliar esta actuación con los principios de seguridad jurídica y legalidad que deben inspirar toda actuación administrativa. Cuando quienes deben ser ejemplo en el cumplimiento de las normas parecen bordearlas, no solo se genera incertidumbre entre los trabajadores, sino que también se resiente la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
No pedimos privilegios. Pedimos respeto, diálogo y responsabilidad. Porque cuando se desprecia la experiencia de quienes han sostenido un proyecto durante tantos años, no perdemos solo las directoras. Pierden las familias, pierden los niños y pierde una sociedad que debería cuidar, con especial esmero, aquello que mejor sabe hacer: educar desde los primeros pasos.
Destruir la confianza lleva un instante; reconstruirla puede llevar toda una generación.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

