El Papa y la inmigración ilegal en Europa
El tema que hoy pretendo tocar doy por hecho que me va a hacer ganarme más enemigos que amigos. Se trata de la postura del Papa en defensa a ultranza de la inmigración ilegal y masiva que desde hace años nos está llegando a Europa por la puerta trasera. Siento cierto reparo en contrariar la postura de tan importante e ilustre persona como es el Papa, pero a la vez veo cierta incongruencia entre lo que él nos pide en el citado tema y lo que el propio Vaticano hace al respeto.
El Vaticano, en este como en otros asuntos, practica, a mi entender, un poco lo que se entiende por la "táctica del cuco", que se dice que pone el huevo en nido ajeno. Vamos a ver, está muy bien hacerse el bueno, pero cuando el sacrificio han de hacerlo los demás.
Lo de "creced y multiplicaos" parece que quiere decir: siempre vosotros, nosotros seguimos en el celibato, y los problemas que acarrea sacar una familia adelante, esos os los dejamos a vosotros, fieles seguidores de la fe católica. Esto de la inmigración ilegal viene a ser algo parecido. El Papa, como cabeza visible del catolicismo, nos pide el sacrificio de hacer sitio a cuantos quieran venir, pero luego, como jefe del Estado Vaticano, ahí el acogimiento de esas gentes nos lo deja a los demás. No lo veo ni justo ni congruente, yo pienso que aquello que exigimos a nuestro prójimo debemos empezar por exigírnoslo a nosotros mismos. Me parecería más justo el que, en lugar de reprochar a los gobiernos europeos el pretender poner un cierto orden en ese carajal que se nos viene encima de millones de personas de otros continentes, razas y costumbres, mejor sería que pusiera en práctica toda su influencia en convencer a los gobiernos de los países de procedencia de esas gentes para que combatan a las mafias que trapichean con estas personas prometiéndoles, a buen seguro a cambio de dinero, un futuro en Europa que luego, una vez aquí, ven que en nada se parece a lo que les prometieron. Fui emigrante en la Alemania de los años sesenta y setenta del pasado siglo y creo saber un poco de lo que hablo; de otra parte, todo mi respeto a cuantos ya están entre nosotros, ellos solo son víctimas del egoísmo y mal hacer de quienes se enriquecen a costa del sacrificio y sufrimiento de estas gentes. Justo ahí es donde pienso que hay que poner todo el interés posible en evitar lo que está pasando.
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