La Nueva España » Cartas de los lectores » Absentismo: cuando el abuso lo pagan quienes cumplen

Absentismo: cuando el abuso lo pagan quienes cumplen

9 de Julio del 2026 - José Viñas García (OVIEDO)

Hubo un tiempo en el que el absentismo laboral estaba muy mal visto. Las empresas incluso podían llegar a despedir de forma procedente a trabajadores que acumularan un determinado número de ausencias injustificadas o que hicieran un uso fraudulento de las bajas por enfermedad o accidente. Y sí, el absentismo y las bajas laborales están relacionados, aunque no sean lo mismo.

Resulta llamativo que, en aquella época, muchos empleos eran manuales, peligrosos, insalubres y exigían un enorme esfuerzo físico. Era habitual que la gente acudiera a trabajar con puntos de sutura, fiebre o molestias importantes. También se iba a trabajar bajo condiciones meteorológicas extremas: caminando kilómetros, sin el calzado ni la ropa adecuados para soportar el frío, las nevadas o las tormentas. Hoy, en cambio, vemos cómo incluso se suspenden partidos por un trueno en la distancia.

Quienes jugamos al fútbol en aquellos años recordamos disputar partidos con más de una cuarta de nieve, soportando heladas que congelaban los ríos y tormentas impresionantes. Lo mismo ocurría en el trabajo y en los trayectos de ida y vuelta, que muchas veces se hacían a pie y bajo esas mismas condiciones. Solo quien lo ha vivido sabe realmente cómo era.

No se trata de idealizar el pasado ni de negar los avances en materia de seguridad laboral o prevención de riesgos. Se trata de recordar que el compromiso con el trabajo era un valor profundamente arraigado y que el esfuerzo personal formaba parte de la vida cotidiana.

Por eso considero que el absentismo debe controlarse en todas sus formas. No solo en la empresa privada, sino también en todas las administraciones públicas y en todas las profesiones, sin excepción. Políticos, médicos, funcionarios, directivos y cualquier trabajador deben estar sometidos a los mismos principios de responsabilidad y rendición de cuentas. Donde exista obligación de cumplir un horario o una función pública, debe existir también un control efectivo de la asistencia y del desempeño. La ejemplaridad no puede exigirse solo a unos mientras otros quedan al margen.

Del mismo modo, las bajas médicas son un derecho irrenunciable cuando existe una enfermedad o una lesión real, pero el fraude y el abuso deben perseguirse con firmeza. Cada baja injustificada, cada ausencia indebida y cada comportamiento irresponsable termina repercutiendo en los compañeros que asumen la carga de trabajo, en las empresas, en los servicios públicos y, en definitiva, en toda la sociedad.

Lo mismo puede decirse de determinadas huelgas en servicios esenciales. El derecho de huelga es un derecho fundamental, pero nunca debería ejercerse poniendo en riesgo la vida o la seguridad de las personas. Cuando un conflicto laboral afecta a sectores de los que depende la salud, la atención sanitaria, el transporte de emergencias o cualquier otro servicio vital, la responsabilidad debe imponerse sobre cualquier otro interés.

Al final, siempre ocurre lo mismo: pagan justos por pecadores. La inmensa mayoría de los trabajadores cumple con su obligación cada día, mientras una minoría que abusa del sistema acaba deteriorando la confianza de todos y poniendo en cuestión derechos que costaron décadas conseguir.

Controlar el absentismo no es perseguir al trabajador honrado. Es proteger la justicia, la igualdad de trato y el respeto hacia quienes, pese a las dificultades, siguen cumpliendo con su deber. Porque los derechos deben ir siempre acompañados de responsabilidades.

Cartas

Número de cartas: 50320

Número de cartas en Julio: 129

Tribunas

Número de tribunas: 2207

Número de tribunas en Julio: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador