La Nueva España » Cartas de los lectores » Torrenteras negras

Torrenteras negras

25 de Julio del 2026 - Carlos Muñiz Cueto (Gijón)

Sucedió hace poco en Genestoso. Mientras los incendios forestales y las lluvias torrenciales sigan golpeando el medio rural, a los urbanitas nos preocupará solo lo justo para compadecernos frente a las pantallas; al fin y al cabo, no son nuestras casas las que peligran. Sin embargo, la pasividad es un error estratégico: el campo nos alimenta y el 80% de la gente de Asturias somos población urbana que dependemos de su producción si queremos ser independientes y autoabastecernos. Comemos de su trabajo, somos más a votar, y deberíamos castigar la política que no toma en serio este problema. Por ello, el poder local del medio rural debe rebelarse contra las normativas que desafían el sentido común. Ante la amenaza del cambio climático, que ya merma cosechas y forrajes, los ayuntamientos deberían izar sus banderas al revés y a media asta como símbolo de una legítima insurrección y llamada de atención.

La ganadería extensiva es parte fundamental de la solución. Cada municipio forestal debería contar con rebaños de cabras y pastores integrados como agentes municipales, libres para pastorear por bosques y malezas, donde sea necesario para limpiar el monte. Asimismo, se deben dar las máximas facilidades al ganado ovino y bovino.

La prevención también pasa por que la población rural recupere el uso de cocinas de leña y chimeneas, facilitándoles la recogida de madera seca del suelo para eliminar carga combustible sin trabas burocráticas; es un servicio público que debe agradecerse, no prohibirse. En paralelo, la seguridad exige decretar un perímetro de 50 metros alrededor de cada vivienda (en el borde la villa) libre de árboles o maleza, destinado exclusivamente a huertos o cultivos verdes, recurriendo a la expropiación si es necesario. En las lindes de los bosques cercanos a los pueblos se deben plantar cipreses mediterráneos como "árboles bombero"; y los bomberos forestales deben convertirse en inspectores de prevención fijos durante todo el año, y dedicados a vigilar y a la plantación de "árboles bombero", y a la apertura de cortafuegos. Solo así minimizaremos las muertes ante los impredecibles incendios de nueva generación que vienen. Son ustedes, los alcaldes, quienes deben ponerse al frente de esta rebeldía para la solución. Las gentes de nuestros pueblos (sus pueblos) no pueden seguir luchando en vano contra la incompetencia de los despachos urbanos. Cuando la tormenta llega, como en Genestoso, las torrenteras bajan negras arrastrando ceniza, tierra y las raíces que sostenían el paisaje.

Los incendios y las lluvias serán cada vez más destructivos. Banderas al revés y a media asta: una llamada de auxilio y un duelo anticipado por la muerte de nuestros pueblos.

Cartas

Número de cartas: 50354

Número de cartas en Julio: 163

Tribunas

Número de tribunas: 2208

Número de tribunas en Julio: 3

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador