La Nueva España » Cartas de los lectores » Speech veraniego bajo un sol abrasador

Speech veraniego bajo un sol abrasador

3 de Agosto del 2026 - Rufo Costales (Oviedo)

Puede que le parezca una broma, consecuencia directa de este calor abrasacerebros, pero es muy cierto que EE UU se ha lanzado a la búsqueda de los ejércitos del futuro, con soldados del pasado: testosterona, bien afeitados y blancos pero, sobre todo, testosterona.

En absoluto se tiene en cuenta la advertencia de que la testosterona fluctúa de forma natural a lo largo del día, y que administrar terapia hormonal a personas sanas puede acarrear riesgos, como infertilidad, reducción del tamaño de los testículos, acné, alopecia o incluso el desarrollo de tejido mamario.

Aun así, el secretario de Guerra estadounidense, el engreído y prepotente Pete Hegseth, anuncia que realizará pruebas de niveles de testosterona a los militares, incluidas las mujeres, a partir de 30 años (cualquier persona con niveles bajos de hormonas tendrá la opción de recibir terapia de reemplazo de testosterona). ¿Y el cerebro, señor secretario? Hasta ahí la noticia confirmada.

Ahora elucubremos. Parece ser que en una conferencia de prensa celebrada hoy en la Casa Blanca, Hegseth anunció que Estados Unidos está reuniendo un enorme "ejército zombi de muertos vivientes" para marchar sobre Teherán.

Según analistas militares, el ejército zombi del secretario de Guerra probablemente llevará a cabo una invasión terrestre limitada y se apoderará de un par de cementerios, una o dos mansiones victorianas en ruinas y, posiblemente, un centro comercial.

Hegseth explicó que los cientos de misiles iraníes que han diezmado decenas de bases estadounidenses solo han causado la muerte de 18 militares. "Los demás no están ni vivos ni muertos. Han desaparecido del mundo de los vivos (como los "fijos discontinuos inactivos" de Yolanda Díaz), pero tampoco hemos confirmado su muerte. No están ni aquí ni allá, ni son ni peces ni aves. Mientras se tambalean pesadamente a través de la porosa frontera entre este mundo y el siguiente, graznando su macabro grito de guerra «¡hay que comer cerebros!», nuestro ejército zombi de muertos vivientes se prepara audazmente para entrar tambaleándose en Irán y morder a la Guardia Revolucionaria".

Tal vez la IA pueda resucitar al cineasta George Romero, fallecido en 2017, para que realice una versión limitada de "Invasión terrestre de los muertos vivientes", ambientada en la isla de Kharg.

Podrían montarlo como una película de Hollywood al estilo de la última entrega de "Top Gun". Los aviones serían enviados a destruir el material nuclear, con los pilotos usando heroicamente bombas antibúnker para "abrir una brecha" en el complejo secreto de centrifugadoras iraníes, y luego otros aviones eliminarían a ese país que amenaza nuestra existencia.

Interesante giro argumental de Guerra Mundial Z, lo que nos lleva a Ucrania, donde una infestación de muertos vivientes de la Wehrmacht nazi se ha apoderado del país. Han creado una pequeña estafa bastante ingeniosa: Declarar a los ucranianos muertos en combate, como desaparecidos en combate (otra vez la argucia de la señora Díaz), y embolsarse sus míseros salarios, creando el ejército fantasma de Kiev.

Se espera que incluso el presidente estadounidense Donald J. Trump, conocido por su incontinencia y sus frecuentes caídas últimamente, se una en persona a la invasión zombi una vez que fallezca.

«Aún no está muerto del todo, pero huele a muerte», dicen que dijo Melania, tapándose la nariz, «así que todos esperamos que lidere esa invasión zombi de Irán, ojalá muy pronto».

Y es que Donald, brillante estadista estadounidense, mi gentil favorito, nos asegura que la guerra de Irán terminará en "unas pocas semanas más"... ¡Ostras, espera, ese vídeo es de marzo!

Saludos cordiales.

Cartas

Número de cartas: 50505

Número de cartas en Agosto: 112

Tribunas

Número de tribunas: 2208

Número de tribunas en Julio: 3

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador