El dilema de aceptar o rechazar menores extranjeros
El rechazo a ser receptores de menores en nuestro país, pienso que hay doble vara de medirlo, hablar de insolidaridad por tratar de rechazarlos, dicho así, "a bote pronto", no se ajusta a la realidad. Primero deberíamos preguntarnos cual es el motivo para que nuestro país tenga que hacer frente a unos gastos y a unos problemas de organización de convivencia normal, de una serie de chavales que nos son llegados por la puerta trasera sin contar con nosotros ni con el mismísimo Sursum cordan. Segundo, teniendo en cuenta que mayoritariamente son chavales próximos a la mayoría de edad, y que luego van a ser puestos en la calle como suele decirse: "sin oficio ni beneficio", ¿Qué futuro les espera y que beneficio van a reportar a la sociedad española? Pienso que, por el contrario, más bien problemas. En mi opinión, sabiendo como se sabe cuál es su país de procedencia, la solución está en negociar machaconamente con las autoridades de su país y que sean devueltos a sus casas con sus padres o familias que es donde deben estar.
En mi opinión, en esto como en otras muchas cosas, estamos poniendo en práctica un buenismo equivocado y difícil de entender, Ya se sabe que las necesidades en el mundo son muchas, pero España está lejos de poder solucionar las propias, cuanto más para meterse a querer solucionar las ajenas, Siento ser tan duro, lo siento, pero es que no le veo buen futuro a esta manera de actuar.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

