Pegasus no es una marca de camiones
Ceuta fue ocupada "pacíficamente" por un contingente de población marroquí equivalente a la población autóctona. Afortunadamente esa "tropa" se fue por donde había venido, tan "pacíficamente" como había llegado. No sin dejar en el aire preguntas sin respuesta: ¿A qué vinieron? ¿Por qué se fueron? ¿Por qué el Estado español se muestra inerme ante la invasión (no por "pacífica" menos invasora) de las plazas de soberanía? "La marcha verde" pervive en la memoria como amenaza permanente. Como si Ceuta y Melilla fuesen la avanzada extrema donde España se asoma al "Desierto de los tártaros".
La marea invasora dejó, en su retirada, un reflujo de miles de menores (1800 según cifras oficiales, 5000 según las ONGs). Niños y adolescentes llegados del otro lado donde tienen a sus familias, su patria y su gobierno, responsable según todas las leyes y tratados, de darles tutela y seguridad. Quince días después, vagan a su suerte por la ciudad de Ceuta sin que el gobierno de acá haya sido capaz de contarlos, de identificarlos, de darles cobijo y asistencia en sus necesidades básicas: seguridad, salud, alimentos.
Imaginemos que nuestros hijos, entre diez y quince años, se hubiesen fugado en grupo a Francia o Portugal. ¿Los abandonarían esos gobiernos a su suerte mientras discuten cómo repartirlos por el territorio? Lo lógico y humano es que se concertaran de inmediato con las autoridades españolas para asegurar el regreso de los menores en las mejores condiciones. Aquí serían recibidos entre abrazos y emociones (antes de propinarles la reprimenda que ganada se tenían a pulso). ¿Por qué falla este mínimum de humanidad y de civilidad entre España y Marruecos?
La clave del enigma puede estar en "Pegasus", un programa de espionaje desarrollado por una empresa israelí (No confundir con Pegaso, nuestra legendaria marca de camiones del siglo pasado). El móvil de Sánchez fue hackeado desde Marruecos por Pegasus con ocasión precisamente de una visita a Ceuta. Todo indica que Marruecos extrajo del móvil de Sánchez información susceptible de ponerlo contra las cuerdas. Desde entonces la política del gobierno español con el de Marruecos enhebra una cadena ininterrumpida de cesiones y de capitulaciones.
Resultado: el presidente de la Internacional Socialista, en connivencia con el sátrapa de Marruecos, mantiene en el desamparo a miles de menores en un "No Man's Land" fronterizo: sin toldos, sin duchas, sin fosas sépticas, sin un dispensario. Algún exaltado hablará de "Lager" y de crimen contra la humanidad cuando ni siquiera hay "Lager". La UE solo vigila que la peste no pase al continente. "Save the Chidren" no contesta. Unicef no está, ¿ni se la espera? Los ministros van y vienen, se hacen la foto y se lavan las manos y el resto del body. Están de vacaciones. Después de reforzar la frontera de España con Italia (¿!), "comerán flores" como recomienda el jefe.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

