De Nápoles a Sebastopol
Con 500 gramos de harina de gran fuerza, 300 ml de agua tibia, 25 ml de aceite de oliva virgen extra, 10 gramos de sal y 5 gramos de levadura seca; sumados a una buena salsa de tomate, queso y multitud de ingredientes al gusto, solo falta un buen horno. En él, el fuego -en su justa medida- convertirá la mezcla en un suculento manjar. Ya los griegos y romanos hacían sus pinitos con masas similares, aunque el origen de la pizza tal como la conocemos se sitúa en Nápoles entre los siglos XVII y XVIII.
Hoy, grandes cadenas internacionales y miles de pizzerías de barrio conviven en nuestras ciudades ofreciendo menús para todos los bolsillos. La calidad del servicio y la paciencia requerida dependerán del establecimiento: en algunos, la espera desespera. En lo económico, con un ritmo de venta adecuado, el margen comercial suele oscilar entre el 10 y el 20% para las grandes franquicias, y entre el 5 y el 12% para los locales independientes. Se trata de un negocio con buenas perspectivas, aunque no exento de sombras. Con todo, el placer de disfrutar de una pizza bien horneada y crujiente bien merece la pena, aquí y en Sebastopol.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

