Manifestaciones enfrentadas por lo de Ceuta
De la anécdota no se puede hacer una realidad; pasó en Langreo.
De aquella gente unida, trabajadora y luchadora de otros tiempos, hemos pasado a este esperpento de ver a asturianos y familias manifestándose por lo mismo y por lo contrario. Eso es lo que quieren Pedro y sus aliados: una sociedad dividida y enfrentada. Lo han conseguido enfrentando a mujeres contra hombres, rojos contra azules, progres contra fachas, animalistas contra quienes no lo son, ecologistas, feministas y machistas, solidarios, humanistas, sensibles, racistas, xenófobos... Tienen un calificativo para cada confrontación, una etiqueta para cada enfrentamiento. Exigir respetar nuestras fronteras no es de insolidarios, es de responsables.
Y vean hasta dónde llega la situación. El mismo presidente Sánchez dice que cree en la alternancia, pero que ahora no se dan las condiciones para que se produzca. Es muy grave. ¿Cuándo se darán? ¿Solo cuando vea que la alternativa sea él mismo? ¡Menudo demócrata!
Este sujeto está instalado en una deriva de cuanto peor, mejor, tratando de tapar toda la corrupción que le rodea, así como los pactos, los indultos y las amnistías que aseguró que nunca haría. ¿Pero ustedes no lo ven? Vive del caos y de dividir esta sociedad.
Y mientras tanto, pretendemos que España puede salvar a todo un continente de la miseria económica, atrofiada por un fanatismo religioso muy difícil de integrar en la sociedad europea.
Lo curioso y vergonzoso es ver a mujeres defendiendo semejante cultura, una cultura que va en contra de la igualdad de la mujer, en contra de los valores democráticos y en contra de la seguridad y la libertad de los pueblos.
Los que fueron incapaces de luchar por su bienestar en su país vienen aquí pegando una patada a la puerta para que se lo demos todo hecho.
No son refugiados. Ustedes están manipulados: son invasores. Los refugiados piden permiso y nosotros estamos obligados a acogerlos. Marruecos no está en guerra. Lo de Ceuta puede convertirse en el preludio de algo infinitamente peor. ¿Saben cuántos cientos de millones de personas vulnerables viven en África y podrían estar dispuestas a hacer lo mismo ante esa irresponsable «solidaridad» que, en la práctica, alimenta el efecto llamada?
España no puede convertirse en el país de África mientras deja de ser el país de los españoles.
Europa nos ha abandonado ante un problema que también es suyo.
Y Pedro nos ha alejado de quienes deberían ser nuestros aliados para convertirnos en socios de los peores socios, dentro y fuera de España.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

