Cualquier día de la semana
Desde bien pequeño siempre creí en la bondad de las personas y en el interés de ayudar a todas sin discriminación por motivo alguno de ninguna cosa, pero la vida te va dando palos en las piernas para que caigas y detrás de las orejas para que despiertes y espabiles como solían decir nuestros padres o bien aquellos profesores antiguamente.
No puedo llegar a comprender cómo alguien muchísimo más joven que yo, con unos estudios superiores a los míos, pues esta señora llegó a ir a la Universidad (la verdad, no hay constancia de cuántos días fue, ni las asignaturas que aprobó, claro), pero, eso sí, supo estar en el sitio y el momento adecuado, tras la pantalla de un partido político en Asturias, pueda uno pensar en actos totalmente de cruda maldad.
A quien me estoy refiriendo es muy fácil de saber, a la señora Lastra. Después de sus muchos cargos políticos, no por sus estudios o conocimientos, sino por pertenecer a un partido político, llega a ser delegada del Gobierno en Asturias, y ¿qué se le ocurre a esta buena persona para el bien de los ciudadanos y la concordia entre ellos? Pues nada menos que cuando miles de asturianos solicitan unas concentraciones delante de algunos ayuntamientos de nuestra región, para apoyar a todos los españoles que viven en Ceuta, por los problemas que están padeciendo desde el día 30 de julio de este mismo año, esta señora permite que grupos de izquierda se manifiesten en contra del racismo en los mismos sitios, el mismo día y a la misma hora. ¿Para qué?
Para que se enfrenten las personas, los vecinos, los compañeros de tertulias, para que se enfrenten aficionados del mismo equipo de fútbol. Si esto no es tener maldad, que alguien me lo explique. Yo mismo podría haber asistido un día en apoyo de nuestros paisanos, las gentes de Ceuta, y otro día podría asistir a una manifestación en contra del racismo. Racistas que dicen que todos aquellos que no son de su misma religión son sus enemigos, racistas por decir que las mujeres son inferiores, racistas por el color de la piel, racistas por estar en contra del conjunto LGTB, o sea estar en contra de los racistas, pues para mí, todas las personas son iguales. Gracias por su bondad, señora Lastra, y su buena visión para la paz, la convivencia y la tranquilidad de los asturianos.
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