El brillo en todas las cosas
De pequeña mi madre me contaba con gran fascinación cómo todos llegamos a este mundo con una misión concreta, con un propósito asignado que traspasa los límites del tiempo y va pasando de generación en generación hasta ser resuelto. Ella me decía que existe un futuro diferente que nos aguarda y que depende de cada uno de nosotros encontrar las pistas que nos guiarán hasta él.
Pero la vida, además de ser un enrevesado acertijo, es un compromiso atemporal con el destino. Por eso debemos estar atentos y mirar más allá del presente para romper esa barrera que nos limita a conformarnos solo con lo evidente.
Puede que algunos todavía recordemos el resplandor que nos seguía cuando éramos pequeños, era una admiración absoluta por la vida y la belleza en todas sus formas, la cual aún perdura dentro de nosotros. Pero la gran mayoría, sin ser conscientes de ello, nos hemos aislado en una rutina cada vez más monótona y estricta, en la que no ponemos nada en duda ni lo pensamos dos veces. Ya no hay espacio para los sueños ni la ambición, el día se convierte en una réplica del anterior, sin novedades ni aditivos. Tan solo ocurren una maraña de eventos que se enredan entre sí para encajar en el tiempo.
Cuando las responsabilidades aumentan y el trabajo se convierte en una prioridad parece que nos olvidamos de quiénes somos y de la ilusión, propia de la niñez, que experimentábamos tiempo atrás. Dejamos a un lado una parte de nosotros para llevar el ritmo acelerado que siguen todos los demás. Pero las aspiraciones que antes teníamos aún se pueden recuperar, crecer no significa que debamos abandonar nuestras metas y desprendernos de la curiosidad. Ser adulto es solo la continuación de este viaje inicial lleno de interrogantes y misterios sin explicar
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

