¿Es el helecho común el nuevo chivo expiatorio de los problemas del campo?
El helecho común (Pteridium aquilinum) es una especie autóctona de Asturias. Lleva viviendo en esta tierra varias decenas de millones de años. Durante este enorme periodo de tiempo ha desarrollado multitud de relaciones con muchas especies de fauna y flora. Una de ellas es sintetizar defensas químicas para evitar que otros se los coman (por ejemplo, polillas, moscas, chinches, ácaros) y para disminuir la competencia por el espacio.
Se acaba de divulgar una investigación de la Universidad de Oviedo y otras entidades que inciden en el papel tóxico de este helecho para el medio ambiente. Señalan sus efectos en el ganado, su posible toxicidad en el agua y concluyen que es "una amenaza mundial para la biodiversidad". Señalan que hay que controlar este helecho "para salvaguardar la salud del ganado, las economías rurales y la salud humana". Vamos, que parece que vivimos con el anticristo.
Entre los datos expuestos en el estudio, se observa que las concentraciones de una de las sustancias tóxicas analizadas son muy bajas en la cordillera cantábrica y más altas en la costa. Con esas concentraciones, la posibilidad de malformaciones en las moscas estudiadas es baja (menos del 10%). Además, a concentraciones naturales no encontraron efectos tóxicos significativos; sí los encontraron cuando aumentaron las concentraciones, a escalas que no se encuentran en la naturaleza. Y ya sabemos que "el veneno está en la dosis" (Paracelso, siglo XVI). Hay muchas plantas con sustancias tóxicas en nuestro entorno, pero no por ello nos planteamos acabar con los tejos, acebos...
Resulta tendencioso que se pregunte a los ganaderos por su conocimiento de los efectos tóxicos del helecho, pero no se les pregunta por los efectos beneficiosos para el medio ambiente o por los usos culturales (tradicionalmente se usaron mucho).
Los ganaderos se quejan de que su ganado come helechos cuando no hay pasto en el monte al final de la temporada, hecho que irá en aumento en el contexto del cambio climático. Así cargan contra la presencia del helecho. Lo lógico no es atacar a una especie autóctona, sino cambiar la gestión del ganado (reducir su densidad, pastorear para que no vayan al helechal).
En la nota de prensa de la Universidad, los autores indican que "Nuestros hallazgos no significan que se haya demostrado un riesgo directo para la salud humana derivado del consumo de las aguas analizadas, ni permiten atribuir episodios concretos de enfermedad o mortalidad del ganado al helecho sin un diagnóstico veterinario que establezca esa relación". Por lo tanto, la interpretación que están haciendo los medios de comunicación debería ser mucho más conservadora.
Es normal que un prado se llene de helechos cuando no tiene uso humano, ya que el helecho es una fase inicial de transición natural a bosque. En el interior de los helechales viven muchos animales, como diversas especies de mamíferos, aves, reptiles, insectos, arácnidos. La rápida colonización de los helechos evita la erosión, disminuye la pérdida de agua y degradación del suelo, protege las semillas de los árboles que acabarán creciendo en la zona.
Por lo tanto, los asturianos tenemos la suerte de contar con un gran aliado para ayudar a mantener la biodiversidad de esta tierra: los helechos.
Tomás E. Díaz González es catedrático de Botánica jubilado de la Universidad de Oviedo y César Álvarez Laó es doctor en Biología
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

