Necesitamos aire para respirar
Sí, también agua para beber y comida para comer, pero no vayas a creer que ninguno de estos recursos está exento de la corrupción y del poder que este sistema social ejerce sobre las personas para mantener su irracionalidad racionalizada y sus nobles mentiras de libertad del mercado, por el mercado y para el mercado, hasta que... todo se convierte en una mierda.
El gasto de los consumidores puede aumentar durante la inflación simplemente porque todo cuesta más. Si tu factura del supermercado sube de 150 euros a 200 euros, tu gasto aumentó un 33%, pero no te hiciste más rico ni consumiste un 33% más de alimentos. Simplemente pagaste más por los mismos productos básicos.
Los señores políticos pueden bautizarlo como resiliencia, si quieren, pero las personas comunes sabemos la diferencia entre gastar más porque nos estamos enriqueciendo, y gastar más porque la vida misma se ha vuelto más inaceptablemente cara.
Hasta que todos no hagamos valer nuestro derecho, el del público, a dar nuestro consentimiento y a rechazar la legislación, las políticas, o como queramos llamar a la toma de decisiones del gobierno, esto continuará sin cesar.
Deberíamos soñar, al menos, con la utopía de organizar jornadas de votación "sorpresa", en las que los políticos pudieran ser censurados, se les pudiera descontar el sueldo, se les pudiera suspender del Parlamento o, incluso, se les pudiera destituir por completo cuando sus acciones fueran contrarias al bien público (cuando las ranas críen pelos, sí).
Todos estamos inmersos en un mar de mentiras, a todos los niveles; la mayor operación psicológica de la historia. Nunca antes el ciudadano común había tenido acceso a tanta información, ni se le había mentido tanto como ahora. Todos vivimos en el Show de Truman, y lo hemos hecho desde siempre.
Ante tanta basura acumulada por uno y otro bando, un consejo desinteresado, cínico e impúdico, si me permiten los políticos destinatarios (y los algoritmos): tomen una mezcla de avena, pasas, plátano, rodajas de manzana roja, miel (preferiblemente de una colmena cercana), y añadan una taza de café negro fuerte.
Esta mezcla les hará defecar como una ballena azul que puede expulsar hasta 50 galones de desechos a la vez (1 galón son 3.875 litros).
Ah, por cierto, pueden añadir nueces pecanas como descompresión milagrosa para ir al baño. Después de la taza de chocolate o café bien caliente, busquen algo ligero y entretenido, revistas deportivas antiguas, un ejemplar de La Codorniz o de Playboy, prensa rosa, el cubo de Kubrick, etc., y relájense. Sentirán cómo la caca se acerca lentamente, pero no olviden relajarse, saldrá. Dejen que la naturaleza siga su curso.
Piensen en cosas agradables, y ¡bum! Me lo agradecerán después, dejando el país como una patena, libre de todo tipo de "mierdas". Sin acritud.
Saludos cordiales
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

