La Nueva España » Cartas de los lectores » Escrito de una madre indignada dirigido a todos los políticos de este país

Escrito de una madre indignada dirigido a todos los políticos de este país

20 de Octubre del 2026 - Ángeles Menéndez Muñiz (Corvera de Asturias)

Soy madre y cuidadora principal desde el año 1975, que fue cuando nació nuestro hijo. Llevo muchos años escribiendo del invisible tema de la discapacidad.

En el año 1988 envié un escrito al periódico LA NUEVA ESPAÑA donde dejé expresado mi sentir: "Tono, ese niño diferente". En el año 1992 de nuevo envié otro escrito: "Por ti".

Cuando vi las zancadillas y toda clase de palos en las ruedas que le pusieron a mi hijo, pasé de decirlo públicamente y enfrentarme a esa gente que va sobrada de caridad cristiana pero a la hora de demostrarlo se retratan solas a escribirlo para darle más difusión. Sin olvidarme de que el cura de su parroquia se negó a darle la comunión; según él, no sabía el catecismo.

La hizo igual gracias a un sacerdote que predicaba con el ejemplo, pero no la hizo en su parroquia porque un iluminado no lo vio oportuno.

Si el tema de la discapacidad en la actualidad está en pañales, imaginaros en aquellos años (mi hijo tiene 51 años); pero, tanto al principio de su vida como en la actualidad, sus derechos brillan por su ausencia.

Y no es porque no se haya peleado por ellos; es bien triste pelear por algo que como ciudadano le corresponde... pero, para vergüenza de quien pudiendo hacer mucho no hace nada, así es.

En octubre de 2015 envié un escrito a la Consejería de Bienestar Social por el tema del futuro de nuestro hijo, donde pedía que el día que su padre y yo no estemos nuestro hijo se quede en su casa, que el piso donde vivimos pase a ser un piso tutelado y lo pueda compartir con dos personas más de sus mismas o parecidas características.

Asimismo, pedí una cita con la consejera de Bienestar Social, de aquella era doña Pilar Varela.

Nos concedió la cita, pero dijo que no lo veían factible porque ocasionaba mucho gasto.

Que sí podría hacerse si un familiar convivía con nuestro hijo (Tono es hijo único, su padre y yo es lo único que tiene) y pasaba a ser su tutor.

Lógicamente, si hubiera esa posibilidad no estaría pidiendo lo que pido para mi hijo: quedarse en su casa, en su entorno, seguir con sus rutinas, CAI, donde acude como centro de día, sus clases de percusión, el taller de teatro donde interactúa con las demás personas que van a los talleres. En una palabra... vivir con dignidad.

Esa dignidad no se la va dar ninguna residencia, donde, una vez dentro, dejan de ser personas y pasan a ser un número o una etiqueta, sin voz ni poder de decisión; en definitiva, un cero a la izquierda. Llevar a mi hijo a una residencia es quitarle la vida, así de claro y contundente.

Llevo años escribiendo sobre el tema que más me preocupa, pero todos hacen caso omiso. El tiempo se nos acaba, su padre y yo ya estamos en la recta final del otoño, pronto nos llegará el invierno y, con él, el final de nuestra andadura acompañando a lo que más queremos en este mundo, a nuestro hijo Tono.

Como ningún político ve este tema como un problema social, pues pasan de todo; y sí, es un problema familiar y social, pero al que no les interesa dar respuesta.

Recuerdo en una tertulia de la TPA, con motivo de ser elegidos "Corveranos ejemplares", en el año 2019, salimos en los medios y, en una entrevista previa que nos hicieron a mi hijo y a mí, se habló del tema del futuro de Tono. Los tertulianos opinaban cada uno lo que le parecía, todos coincidían en que era un tema peliagudo, y uno de ellos dijo: "Los políticos deben atender las demandas del pueblo, que para eso ocupan el cargo que tienen".

Soy de la misma opinión que ese tertuliano; porque un país que no protege y cuida a las personas más vulnerables no puede presumir nada más que de inhumanidad.

En vista de que no obtengo respuesta a mi legítima demanda, decidí que era la hora de ir más allá.

El 13 de julio envié carta a la Reina doña Letizia, donde le hablaba de lo que queríamos para nuestro hijo. El 23 de julio me llegó su respuesta.

El 1 de septiembre envié carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, diciéndole lo mismo que dije a doña Leticia. El 22 de septiembre me llegó su respuesta.

El 30 de septiembre envié carta al presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, repitiéndole lo mismo que a los anteriores. A día de hoy no he tenido respuesta todavía.

Doña Letizia entiende mi petición, pero, al parecer, no está en sus manos el poder ayudarme.

El presidente del Gobierno, aparte de informar de todas las mejoras y cambios para bien que se esperan para las personas con discapacidad, resalta: los más de 1.300 millones de euros dedicados a esta iniciativa se destinarán en su mayor parte a las comunidades autónomas, que son las que tienen la competencia de gestionar la dependencia. Esta medida, junto con la reforma de las leyes de Dependencia y Discapacidad, culminará una transformación del sistema de cuidados que deje atrás un enfoque asistencialista y permita avanzar hacia uno más centrado en las personas, sus derechos, autonomía y voluntades.

El presidente de Asturias, Adrián Barbón, es quien tiene las competencias en nuestra comunidad, y confío en su buena gestión.

Ahora rescato unas palabras muy acertadas que el otro día leí en las redes del político asturiano José Antonio Garmón Fidalgo: "Mirad, ayer, en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el barrio del Retiro de Madrid, Maricarmen Abascal salió de su casa por última vez. Tenía 87 años y llevaba viviendo allí desde hacía setenta. Setenta años de rutinas compartidas con padre, madre, vecinos y amigas de toda la vida". "Sí, estaba de alquiler. Y sí, la ley no estaba de su parte porque el Parlamento rechazó la propuesta del Gobierno de España de mantener el escudo social y la moratoria de desahucios. Así que el fondo de inversión que había adquirido su inmueble la echó a la calle. Al cuarto intento, con la policía y la comisión judicial de por medio, mientras cientos de personas trataban de impedirlo formando una barrera frente al portal, se la llevaron en camilla al Hospital Gregorio Marañón". "Una mujer de 87 años se ha quedado sin casa y sí, es un fallo nuestro, como sociedad, y muy especialmente de quienes tenemos la responsabilidad de gobernar. Hay que actuar para Maricarmen. Pero también para que no haya una próxima Maricarmen".

Totalmente de acuerdo con el texto del político, pero voy añadir lo siguiente: las personas con discapacidad, o, como prefiero decir, DC. Cuando se hacen adultos también tienen sus rutinas compartidas con padre, madre, vecinos de toda la vida. Nuestro hijo no está de alquiler, pero también un sistema que no funciona como debería acabará echándolo de su casa si los que tenéis la responsabilidad de gobernar no actuáis para que pueda quedarse en su casa, como es su deseo y el nuestro. Con asistente personal, ya que precisa tercera persona para ayudarlo en momentos donde su capacidad no llega. Que tengan DC no quiere decir que no tengan capacidad para muchas cosas. Hay que actuar para que no haya más personas que como nuestro hijo estén con la espada de Damocles permanentemente encima, esperando un desahucio emocional que acabará con sus vidas.

Para terminar, quiero recordarles a todos que las madres veteranas principales cuidadoras no tenemos jubilación, esta llegará cuando nos vayamos para el cementerio. Nadie cuida al cuidador, y no es igual ser cuidadora con 40 años que con 70, 80, etc.

Por cierto, el Ministerio de Igualdad no debería dejarnos en el olvido, somos mujeres trabajadoras sin sueldo y disponibles los 365 días del año. Ahorramos dinero al Estado y nos despachan diciendo que somos guerreras... Yo no estoy peleando en ninguna guerra, cuido y seguiré cuidando de mi hijo hasta que me fallen las fuerzas, pero lo que tengo muy claro es que, si cuando su padre y yo faltemos lo lleváis a una famosa residencia de tantas que hay que solo les importa trincar dinero y el bienestar de las personas que allí viven les importa un pepino, si esto sucede el deterioro de mi hijo será culpa de quienes, pudiendo hacerle la vida más fácil, tiraron por la vía de no respetar su derecho a una vida digna.

Señores y señoras que estáis en política, hagan de una buena vez sus deberes y dejen de pelear entre ustedes, porque, mientras eso sucede, hay millones de personas vulnerables muriéndose por falta de recursos, unos, y de agotamiento, sus cuidadoras principales.

Atentamente: una madre que no cree en las palabras, solamente en los hechos.

Cartas

Número de cartas: 51144

Número de cartas en Noviembre: 40

Tribunas

Número de tribunas: 2217

Número de tribunas en Noviembre: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador