Trevías
El decorado para una historia de entonces
El director artístico valdesano Gil Parrondo, ganador de dos «Oscar», retrocede con la memoria hasta la casona solariega de Llendelabarca y la parroquia de Trevías, «el paraíso de mi niñez»
La pola vieya de la cuenca del Esva
Los planes de la nueva autovía Canero-La Espina no han logrado sacar de su letargo al pueblo de Trevías, localidad salmonera castigada por el despoblamiento rural
Hay que buscarse la vía
La cabecera urbana y comercial del interior de Valdés resiste sostenida por su oferta de servicios mientras lamenta cierta orfandad y falta de atención de las administraciones
Situación en el mapa
Carretera perdida
El valle es amplio, y Trevías, su cabeza comercial y administrativa. Se estira a los dos lados del Esva, en el último tramo del trayecto hacia su desembocadura, y alrededor de la vieja N-634. El topónimo de clara reminiscencia caminera ha perdido parte de su sentido desde que ya no es ésta la ruta principal del camino hacia el occidente astur, pero Trevías resiste sostenido por su actividad industrial y el atractivo de su oferta básica de servicios. Sus 541 habitantes -40 menos que en 2000, pero 30 más que en 2004- acopian población de una extensa parroquia rural declinante con cerca de 1.500.
