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Diccionario General de la Lengua Asturiana (DGLA)

(*) Puede utilizar en sus búsquedas las grafías l.l y h.

4. Ortografía

Tanto para la entrada o lema como para las variantes de expresión seguimos muy de cerca la normativa ortográfica de la Academia de la Llingua Asturiana incluida en su Gramática de la Llingua Asturiana (Uviéu, 1998, 2ª), Diccionariu de la Llingua Asturiana, DALLA, (Uviéu, 2000), Normes Ortográfiques (Uviéu, 2000, 5ª). Si algún dislate se ha producido por razones de la amplitud de datos (pues bastantes de los que aquí se incluyen son posteriores a los tenidos en cuenta para la elaboración del DALLA) o de diversidad, a veces contradictoria, de las fuentes, o simplemente porque se prevea que, en el futuro, algo haya de diferenciarse, por razones homófonas o etimológicas, siempre deberemos solucionarlo atendiendo a lo que la normativa académica indique. En lo que hemos querido ser cuidadosos (pero no siempre serviles con algunas deficiencias) es en la transmisión de los textos de autores más antiguos aunque tengan usos gráficos dispares. Con todo debe advertirse que, en un afán simplificador en lo que a la entrada y a las variantes del DGLA se refiere, hemos optado por una conducta sencilla y reductora (dentro de la complejidad inherente) en lo fonético y, al mismo tiempo, escrupulosa al máximo con cualquier dato significativo o que pueda transmitir información lingüísticamente pertinente. Las observaciones dialectales que aquí se insertan nos ahorran en este sentido muchas palabras pero no por ello queremos dejar de anotar explícitamente las licencias más notables que nos hemos permitido fundamentalmente en los apartados § 1 y § 2:

a) Igualación de acentos, apóstrofos y grafías según las normas académicas, dado que no contradicen datos relevantes dialectales. El acento se expresa incluso en el segundo elemento de combinaciones vocálicas que, en boca de muchos hablantes, pueden ser otros tantos núcleos silábicos como -iúra y demás, o no se señala en algunos ejemplos fruto de la pérdida de una consonante o de procesos lentos que todavía no han eliminado el hiato. Aisladamente puede aparecer alguna muestra con diéresis (vgr. -ïor) cuando hemos querido dejar alguna constancia palmaria.

b) Generalización como -u de todas las variantes velares de los territorios occidentales (de Asturias y León) donde se neutralizan -o/ -u en posición átona final; generalización de -os en todos los casos en todo el territorio. En este sentido hemos escrito sistemática con -u los datos asturiano-occidentales (Oc) de Teberga (Tb), Somiedu (Sm), Miranda (Md), Babia y Llaciana (Bab. Pzu), Palacios del Sil (PSil), A Estierna (As), Cangas (Cn), Allande (An) , Cuartu de los Valles (Cv), Grau (Gr), Candamu (Cd), Pravia (Pr), Muros (Mn), Cuideiru (Ce), Valdés (Vd), Tox (Ni), Toreno (Tor), Valle Gordo (Vg), La Llomba (Llomb), Armellada (Arm), Maragatería y Astorga (Mar), La Cepeda (Bard), San Ciprián (SCiprián), etc. En cambio hemos mantenido la diferencia entre -o, -u en todo el territorio asturiano centro-oriental así como en Los Argüeyos (Ar), Oseya de Sayambre (Os) y Villacidayo (VCid). En lo que se refiere al territorio de Entrambasauguas, entre el Navia y el Eo (Eo. Mánt), aunque la situación fonológica es similar a la asturiano-occidental, hemos preferido casi siempre, por razones de tradición gráfica, mantener -o.

c) Generalización de -e, aunque coyunturalmente hemos mantenido algunos casos con -i entre las variantes. Generalización de plurales en -es con origen, en líneas generales, en nombres y adjetivos de la 3ª declinación latina. Pero -as, o -es según la división dialectal cuando se trata de plurales femeninos seguidores de la 1ª declinación latina.

d) Eliminación de -e paragógica, especialmente tras -r (xintar por xintare), en aquellos casos constatados por algunas monografías de modo más o menos mecánico (Gr, Sm, Md, PSil, An, Oc...).

e) Adaptación ocasional de como uo considerando siempre su equivalencia con ue en la grafía estándar (nuovu y nuevu).

f) Inatención coyuntural a algunas variantes átonas no finales de e, i (a favor de e), de o, u (a favor de o).

g) Simplificación de variantes fónicas consonánticas; de este modo:

* La grafía ll representa todas las variantes sureño-occidentales (incluidas las babianas, llacianiegas, de Palacios del Sil) continuadoras, al menos, de l-, -ll- latinas (lluna, callar), escritas en las monografías de modo diverso como “s”, “ts”, “T”, “tch”, “chx”, etc. considerados sonidos prepalatales, africados, sordos o prepalatales oclusivos (o africados). Con la misma grafía ll escribimos la variante de A Estierna (As) que presenta una realización cuasi-sonora y cacuminal. El fenómeno del cheísmo (lo mismo que el del yeísmo) se reseña cuando así consta pero cuando dos o más fuentes discrepan en este punto, en una zona donde el triunfo cheísta no ha sido pleno, se da preeminencia a ll frente a ch o bien se indica la presencia de ambas realizaciones.

* La grafía ts representa algunos continuadores asturiano-occidentales (especialmente de la zona B) de ct, ult latinos (nuetse), a veces grafiados en algunas monografías como “ts”, etc., cuya realización fonética suele ser descrita como postaveolar, africada sorda. Fonéticamente transcribiremos [t’s].

* La grafía yy representa algunos continuadores asturiano-occidentales de lj, c’l, g’l (vieyyu) fonéticamente asociados a un sonido medio-palatal, africado, semisordo, no rehilante. Fonéticamente transcribitemos [k’y].

* La grafía x se emplea, según nuestra tradición, para diversas variantes palatales fricativas sordas de tipo [s], [sj]. Se renuncia, en consecuencia, a indicar las realizaciones de tipo [sj] (xana pero no xiana ni siana). También se evita escribir x con diéresis por razones tipográficas en las citas escribiendo siempre x. Sólo en las citas literales de algunos autores se mantiene “xx”, “xs”, etc. como vieja grafía del fonema palata, sibilante, sordo.

* La grafía h se utiliza para señalar una [h] fricativa faríngea sorda aspirada, o velar de tipo [x], en muchos casos (no en todos) de distribución equivalente a f del asturiano centro-occidental (humu junto a fumu). Si se trata de un evidente castellanismo puede indicarse con j o ge, gi. La aspiración de la s posnuclear que se produce en puntos muy concretos del dominio asturiano (así en Cabrales o Casu) sólo en contadas ocasiones se anota con una grafía que no sea s.

* La grafía h se mantiene atendiendo a una vieja tradición gráfica aunque fonéticamente resulta irrelevante (home en vez de ome).